Palabras villeneras
Palabras villeneras hay muchas, contamos incluso con un diccionario villenero que da buena muestra de esta forma de hablar tan nuestra, tan única y especial que nos identifica de forma clara en nuestra provincia y más allá. Con solo escucharnos unos minutos, cualquier persona que conozca Villena ya sabe identificarnos.
Hoy, dentro de nuestro particular repaso por todo aquello que rodea nuestras Fiestas de Moros y Cristianos, queremos hablarte de algunas de estas palabras villeneras, ofreciéndote una explicación clara sobre su definición y cómo quedaría en una de nuestras conversaciones festeras.
Porque nuestro «idioma villenero» se habla durante todo el año y en fiestas no iba a ser menos. Así que, acompáñanos por este repaso a algunas de nuestras palabras villeneras más utilizadas.
Diccionario villenero y sus palabras villeneras
Antes de comenzar queremos hablarte de ese diccionario villenero que recopila todas esas palabras tan únicas que nuestros vecinos y vecinas usan a diario. Un diccionario que creó nuestro insigne paisano José María Soler y que tuvo su primera edición en el año 1993, con el objetivo de agrupar e identificar todas nuestras palabras villeneras.
Con más de 320 páginas, en este diccionario villenero podemos encontrar la definición de más de 6000 palabras villeneras, contando además con un completo listado de apodos y topónimos de nuestra ciudad. Su primera edición se llevó a cabo en ese mismo año 1993, siendo reeditado en 2005 y 2016 con la misma gran recepción.
Además, Eleuterio Gandía Hernández, otro gran autor de nuestra ciudad, escribía en 2006 un libro que, bajo el título: «Vocabulario de frases hechas y dichos no incluidos en el diccionario de José María Soler», se convirtió en el complemento perfecto al propio diccionario, siendo merecedor, en aquel 2006, del premio de investigación José María Soler dentro de la modalidad científica y humanística.
La primera de nuestras palabras Villeneras
Y después de este detalle, vamos al lío, vamos a conocer nuestras palabras villeneras:
Capuzar
Podríamos definir capuzar como la acción de meter alguna parte de nuestro cuerpo o algún tipo de elemento dentro de un líquido o de un lugar con agua. Algo que te vamos a aclarar más, como haremos con el resto de las palabras villeneras de esta entrada, incorporándola a una frase en el ambiente festero.
El abuelo que se lleva al nieto vestido de Ballestero para que desfile en el desfile de La Esperanza y al volver a casa le cuenta a la madre del niño porqué lleva las botas totalmente mojadas: «Le digo: Lleva cuidado y no te arrimes al charco, que llevas las botas del traje de Ballestero nuevas. ¿Y qué ha hecho? Pues ha capuzao los dos pies en el primer charco que ha visto».
Cascaruja
La segunda de nuestras palabras villeneras, ahora con una para abrir boca. Cuando estamos en un bar, en casa o en un parque, nos gusta disfrutar de los frutos secos. A una combinación de esos frutos secos la denominamos cascaruja.
Un camarero en una terraza de un bar en la calle «ancha» de Villena mientras que pasa La Entrada, le dice a dos Maseros que esperan salir a desfilar en breve: «Venga, pues dos cervecitas para los señores, ¿queréis un platico de cascaruja para acompañar la bebida?».
Casquijo
Para referirnos a los restos de una obra, a todos los elementos que se echan en un contenedor para ser retirados, utilizamos otra de nuestras palabras villeneras, casquijo.
El día 4 de septiembre en la recién remodelada casa de la comparsa de Moros Nazaríes aún quedan restos de ladrillos y cemento en la entrada, por lo que dos directivos se dicen: «Pepe, esto no puede estar aquí que empezamos las fiestas con lío. Llama a los albañiles y que se vengan corriendo para llevarse el casquijo y dejarlo todo limpio».
Castillicos
Esta palabra si que se integra a la perfección dentro de nuestras palabras villeneras en la fiesta, ya que el día 4 y el día 7 de septiembre los fuegos artificiales son parte importante de nuestras fiestas. Esos días en Villena disfrutamos de los castillicos.
Dos amigas están en la terraza de un edificio de la calle Corredera esperando el comienzo de los fuegos artificiales de la noche del día 4 y una de ellas, nerviosa, cuenta: «A ver cuándo empiezan. Que ganas tengo. Estoy nerviosa y es que para mi, hasta que no se tiran los castillicos no empiezan las fiestas».
Companaje
En Villena somos de buen comer y no nos duelen prendas cuando de tener la despensa llena se trata al llegar nuestras Fiestas de Moros y Cristianos. Tenemos de todo, pero en muchas casas no puede faltar el buen embutido tradicional. Al embutido tradicional listo para comer con pan, tacos o bocados, le llamamos companaje.

Una pareja llega de la compra el día 3 de septiembre y empieza a guardarlo todo el frigorífico: «María, todo el companaje lo guardo en el cajón este para tenerlo a mano, que luego llegamos tarde, no nos apetece complicarnos y siempre acabamos con él y una buena tostada».
Enrrobinao
Ahora nos vamos a los detalles técnicos en el estado del metal con otra de nuestras palabras villeneras. Cuando un metal se encuentra oxidado o con algún resto de óxido, lo definimos como enrrobinao.
Un cabo de los Piratas comienza a sacar todo el traje del armario para ir preparándolo y ve que su espada no está en las mejores condiciones: «Pepa, Pepa, menos mal que se me ha ocurrido sacarlo todo antes de fiestas. No veas como está la espada, está totalmente enrrobiná. A ver como la limpio ahora».
Escullar, otra de las palabras villeneras para comer
Volvemos a la comida y ahora a una acción que todo conocemos pero que en Villena denominamos de una forma muy nuestra. A la acción de servir o emplatar la llamamos escullar.
Con el resto de las palabras villeneras, nos metemos en la situación. Es día 5, son las 15:00 y una familia de Moros Realistas comienza a sentarse en la mesa. El hijo mayor le dice a su madre: «Mamá, ya he visto que tenemos el caldo con las pelotas de relleno preparadas. No te preocupes, ya empiezo ya a escullar, que nos pilla el toro».
Ñaco
Sin duda una de nuestras palabras villeneras más originales, únicas y tradicionales con mayor uso durante todo el año y, por supuesto, en nuestras Fiestas de Moros y Cristianos. A los niños y niñas les llamamos ñacos y ñacas.
Y nos metemos en situación. En una casa la madre es Estudiante y el padre Cristiano. La niña de 6 años también es Cristiana y la madre le dice al padre: «Antonio, este año, por favor, que no se te haga tarde, empieza ya a vestir a la ñaca que se os echa encima el tiempo».
Perigallo, elegida la más villenera de las palabras villeneras
Hace unos años, entre más de 100 palabras villeneras, esta palabra, perigallo, fue elegida como la palabra más villenera entre la audiencia en redes sociales de Turismo Villena. A una escalera plegable de dos pies, en Villena la llamamos perigallo.
Un día 15 de agosto Samuel, Moro Nuevo, va a comenzar a sacar el traje de la comparsa del altillo de su trastero: «Laura, Laura, ¿dónde tenemos el perigallo? Tengo que ponerme a sacar las cosas de moro y no llego hasta el altillo».
Resel
Cuando alguien de Villena se resguarda del viento tras un muro, pared o elemento, dice que se pone al resel.
Nos ponemos en situación para su uso, con un padre y un hijo de la comparsa de Moros Viejos que el día 5 van hacia el comienzo de La Entrada. Sus gorros llevan la tradicional pluma negra y sopla algo de aire: «Jorge, Jorge, ven aquí, ven, ponte aquí, al resel, que con este aire se nos va a volar la pluma».
Salicornio
¿Recuerdas ese arbusto seco que cruza las polvorientas calles de los poblados del oeste que vemos en televisión? Pues muy bien, en Villena a ese tipo de arbusto seco le llamamos salicornio, otra de nuestras tradicionales palabras villeneras.
Un delegado de la comparsa de Almogávares habla con el conductor de la carroza, que tiene uno de estos salicornios justo debajo de la rueda: «José, veremos si te arranca la carroza y se mueve, que menudo salicornio no llevas enganchado a la rueda. No se ha metido debajo… se ha agarrado con las uñas».
Solaje, la última de nuestras palabras villeneras
Con esta palabra llegamos al final de este breve repaso por las palabras villeneras. Ahora te hablamos de solaje. El solaje es el pequeño poso, sedimento o resto de líquido que queda en una botella ya casi terminada.
Dos amigos Andaluces llegan al local de la fila y uno le dice al otro que le ponga un poco de mistela en un vaso con hielo, a lo que su otro amigo le responde mostrándole la botella ya vacía: «Pues me parece que te vas a quedar con las ganas, que en la botella no han dejado ni el solaje».
Terminamos el repaso a estas palabras villeneras
Terminamos nuestro repaso por las palabras villeneras con este solaje. Por supuesto se quedan muchas fuera, como te hemos dicho, en el propio diccionario villenero hay más de 6.000, pero hemos pretendido quedarnos con algunas que pudieran encajar dentro del ámbito festero.
También te aclaramos que algunas de estas palabras villeneras también son conocidas en otras poblaciones, pero cuando hacemos alusión a ellas lo hacemos sabiendo que su uso en nuestra ciudad es habitual y continuo, o sea, que estas palabras se usan de forma común sin utilizar sinónimos.
Muchas gracias por leernos y te recordamos que puedes conocer mucho más sobre nuestras Fiestas de Moros y Cristianos de Villena visitando nuestra página web, nuestro blog y seguirnos en nuestras redes sociales: Facebook, Instagram, TikTok y YouTube.
Todas las fotografías de este artículo sobre las palabras villeneras
Fiestas de Moros y Cristianos de Villena, las fiestas de Moros y Cristianos más multitudinarias. The Moors and Christians Festival of Villena, the largest Moors and Christians festivals.

































